lunes, 28 de abril de 2008

A JUGAR!!

Siento decir que hasta finales de mayo voy a estar algo liada con unos cursos y unos exámenes. Eso no quiere decir que vaya a dejar el blog, ni mucho menos, pero lo actualizaré, seguramente, más de tarde en tarde (aunque intentaré hacerlo una vez a la semana, sed comprensivos) y no tendré demasiado tiempo para visitaros en vuestras ventanas al mundo, osea vuestros blog, pero prometo no dejaros abandonados del todo, porque sino ¿cómo desconectaré de mi propia vida?




En fin que para dejaros entretenidos, os voy a proponer un juego. Os acordáis cuando de niños jugábamos a las películas, pues bien es algo así pero sin gestos, porque desde donde estoy no podríais verme. Es más que nada porque me encanta el cine, es una de mis pasiones, pero sobretodo suelo quedarme con frases o escenas, que algunas veces son reconocidas por todos y otras pasan totalmente inadvertidas. Bueno voy a poner unas cuantas y espero que me digáis a que película corresponde (ojo, puede ser que haya más de una frase de la misma película) Debo advertir que hay alguna que es para nota!



Espero que os entretengáis y que acertéis muchas!!!! A jugar!!!!!!!!! (soy como Joaquín Pratt) ¿Empezamos? Las hay fáciles y difíciles. Suerte!!:



1. Realmente mañana será otro día.

2. No permitiré que nadie te arrincone.

3. ¿Qué quieres de mí?
-Quiero el cuento completo.

4. Si te pregunto por el amor me citarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable

5. Nunca llueve eternamente.

6. Por la mañana seremos historia.

7. El odio es un lastre, la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado

8. A veces es más fácil vivir en la mentira.

9. Dame tu mano, ¿sabes qué es esto? Es mi corazón... y está roto ¿Puedes sentirlo?

10. Somos el resultado de la suma de todos los momentos de nuestra vida

11. Todos los hombres mueren, pero no todos realmente viven

12. La esperanza es muy peligrosa puede volver a un hombre loco.

13. La venganza no lo es todo, pero ayuda.

14. Pase lo que pase mantente con vida. Iré a buscarte. Por mucho que me cueste, por muy lejos que estés te encontraré.

15.Tú tienes algo que él no tiene... tienes corazón.

16. La muerte no detiene al amor lo único que puede hacer es demorarlo.

17. Siempre resultó ser demasiado tiempo.

18. Ahora esta mujer es suya. He pagado a mi zorra. No te debo nada, no eres nada para mí. Gracias por curar mi ridícula obsesión por el amor.

19. Nadie es un fracaso si tiene amigos.

20. Soy un juguete del destino.

21. Mañana volveréis a ser mi enemigo.
-Tú sigues siendo mi enemigo hoy, pero incluso entre enemigos puede haber respeto.

22. No creo que pueda ver otra puesta de sol sin pensar en ti.

23. El me salvó de todas las formas posibles en que puede salvarse a una mujer.

24. A veces te echo tanto de menos que no lo soporto

25. Hemos acabado con las mentiras y los mentirosos en este casa. Cierra la puerta con llave.

26. Creo que vas a perder ese avión nene.

-Lo sé

27. Lo nuestro no acabó jamás ha acabado.

28. ¡O tú o yo o los dos hemos de ir con él! ¡O tú o yo o los dos hemos de ir con él!

29. Lo que no sé...Todas las cosas que no sé, podría matarte si llego a saberlas... Y no es broma.

30. ¿Qué te gustaba de nosotros?

-La forma en que bailábamos.

31.Tengo más razones para odiarte que cualquiera... pero he descubierto que aun sigo creyendo en ti.

32. Me has dado muchas razones para no casarte, pero aun no has dicho lo único que podría convencerme

-¿Qué es?

-Dime sencillamente que no me quieres.

33. Ahora es cuando tú me dices "espera, no te vayas".

-Lo siento no se como funciona esto.

34. Eso es lo que hacemos discutir........ No será fácil, va a ser muy duro. Tendremos que esforzarnos todos los días y quiero hacerlo porque te deseo.

35. ¿Es qué ya no queda nada entre tú y yo? ¿Ni aun amor?

-Hasta el aire me parece que me falta cuando no te tengo junto a mí... Pero yo sé que todo lo que haga a partir de este momento será para ti un dolor como jamás habrás sufrido. Será mejor que dejes de quererme!! (Esta es de matricula, aunque seguramente la hayais visto muchas veces)

(Prometo resolver aquellas que no se descubran)

Espero que os haya gustado.

Hasta la próxima desconexión!!!!

lunes, 21 de abril de 2008

LOS QUE SE VAN (VENCIENDO A LA MUERTE)


Caía de sus ojos una lluvia salada
se entretenía entre los pliegues de su rostro
sus marcas de desdicha y alegría.

Sus manos de cartón se resquebrajaban
sus hombros se encorvaban sin remedio
su pecho se dejaba dominar por sus miedos

De pronto su cuerpo no responde,
su aroma se olvidaba entre los olores de hospital
su voz cada vez más queda

Ahora su imagen se difumina en mi mente
se aparta de mí y huye.
Me castiga con su olvido

No, no son ellos los que nos dejan
somos nosotros lo que los empujamos más allá
pero entonces por qué se aleja de mi mente

No, no se van y nos abandonan
sólo deben partir, porque su hora ya fue
sólo resta pedirle que nos dejen algo de ellos aquí

No es posible que la paz de los que se van
se encadene con los que se quedan
su paz no calma el desconsuelo de los que no parten

Su nuevo camino no los apartará de mí.
Me niego a salirme del camino
me niego a perder el rumbo de su estela

Mi corazón se paró en un pasillo de hospital
y no partí pero hoy que continua su caminar, a ritmo,
sin descanso persigo su recuerdo.

Y nunca seré vencida en mi empeño
ni consentiré que se aleje burlándose de mis recuerdos.
La muerte no vencerá ni me oirá suplicar.

Conseguiré que se aparte triste y derrotada en su misión
conseguiré que se pierda dentro de mi ímpetu
conseguiré aferrar a mí su tiempo trascurrido y marchito

No perderé esta batalla, los recuperaré en cada palabra
los haré regresar cada vez que me hagan falta
los instalaré dentro de mí y ella será la única gran conquistada


Espero que perdonéis mi atrevimiento con estos versos, si se pueden llamar así. Ya sabéis que me defiendo más en la prosa, pero sentí el impulso de escribirlo y quise compartirlo, y como dice mi (espero que no se moleste por ello) amigo Herman, a veces lo importante no es el talento, sino la pasión y la entrega a la escritura, por ello me atreví a colgar esto, porque pienso que puede tener toda la razón

Hasta la próxima desconexión!!!!!

miércoles, 16 de abril de 2008

UNA PARADA DE AUTOBÚS Y DOS PASAJEROS


Estaba de nuevo allí, justo en la parada del autobús, como siempre. Aquella noche nada había cambiado, pero ella estaba más asustada que de costumbre.
Era un hombre mayor, su rostro lleno de arrugas no daba a entender que fuera un mal hombre, pero tenía unos extraños ojos azules, casi transparentes, que le otorgaban una frialdad inusual a su expresión. Sus manos temblaban ligeramente y la miraba, siempre la miraba, la traspasaba.
Todo había comenzado dos meses atrás, lo encontró por primera vez allí mismo, en aquella parada de autobús. La miró indiferente aquel día, pero se sentó a su lado en el trayecto a casa. Al día siguiente, ocurrió exactamente lo mismo. Siempre se sentaba a su lado en el autobús, no hablaba con ella, pero en todo momento estaba cerca, si no había un asiento libre, permanecía de pie a su lado.
Tras las cuatro primeras noches, aquella actitud la empezó a molestar, después de diez días estaba asustada.
Cambió su hora de salida de la oficina, pero lo encontró en el mismo lugar, y la misma escena se repitió. Tras un mes, sus nervios estaban desatados, tenía mucho estrés acumulado, gritaba a todo el mundo, y sus emociones estaban a flor de piel. No podía seguir con aquello.
Decidió dejar de usar el autobús, e irse a casa en taxi, pero con todos los gastos mensuales que tenía su sueldo no daba para tanto. Así que allí estaba, de vuelta a la parada de bus, y, como no, allí estaba él, fiel a su extraña cita.
Lo peor de aquella noche es que no había nadie más en la parada que ellos dos. Se quedó lo más alejada posible del anciano que atormentaba su mente, e intentó pensar en otra cosa.
Él nunca había sido violento, descortés, o impertinente con ella, pero su comportamiento daba alas a su mente. No encontraba una razón para aquello y ella era una mujer racional, debía haber una razón, una explicación, pero no lograba vislumbrar cual podía ser.
Estaba pensando en ello, cuando sintió que algo rozaba su codo. Se sobresaltó de tal manera que casi cayó al suelo. Aquellos ojos siniestros estaban pegados a su rostro. Sintió un escalofrío recorriendo su cuerpo y el impulso descontrolado de gritar, pero en ese momento, justo, él sonrió. Se sintió tan desconcertada que por un momento no supo como reaccionar...

Todo había sido una locura. Ahora se sentía estúpida. Su mente le había jugado una mala pasada. Iba sentada al lado de aquel señor recordando lo que la había contado unos momentos antes:
-Siento haberla asustado, no era mi intención. La he estado esperando ¿ha estado enferma?
-No. No que va.
-Muy bien, me alegra oírlo. Creía que le había pasado algo porque ya no venía a coger el autobús
-¿Y dice que me esperaba? ¿Por qué?- aun no estaba demasiado confiada, si sabía sonreír, pero aquello no era una garantía de nada.
-Oh! Claro, por qué...
Vaciló unos segundos antes de contestar, cerró los ojos, respiró profundamente y sonrió.
-Por ella- dijo manteniendo los ojos cerrados.
Tras esto le contó que usaba el mismo perfume que su hija que había fallecido hacía casi un año, debía tener más o menos su misma edad, pero en los demás no se parecían en nada, pero aquello no tenía importancia, porque cuando se sentaba a su lado en el autobús o se mantenía cerca de ella, lo suficientemente cerca, y cerraba los ojos, aspiraba su perfume, y ella ya no era ella, sino que era su hija la que aparecía ante sus ojos cerrados, la que ocupaba el asiento de al lado, la que conversaba con él en su mente y le contaba lo mucho que lo extrañaba.
Aquel era su único consuelo, y los días que no había aparecido había vuelto a perderla de nuevo.Ella no le habló del miedo que le hizo sentir, ni de sus sospechas, la había enternecido tanto que estaba a punto de llorar, incluso se sentía mal por haberlo privado de aquel momento diario, por sus elucubraciones. Recriminándose estaba cuando el autobús los recogió a ambos en la parada, dejando su perfume desparramado por el aire y trayendo de vuelta aquella hija arrebatada.


Hasta la próxima desconexión!!!

PREMIO CALIDEZ


Hoy Derecho a Desconectar recibe otro premio, desde el otro lado del charco, y por supuesto como todos nos hace una ilusión bárbara, sobretodo por la dedicatoria, que mi amiga Cecydececy, ha hecho: "porque nos hipnotiza con sus escritos excelentes".


Muchas Gracias Cecy. Pero creo que nos mimais demasiado!!!


Como es costumbre en Derecho a desconectar, repartimos los premios que nos llegan, para recomendar otros Blog, este no va a ser menos. Aunque con tanta celebración empiezo a empacharme de dulces y champán.

Hay van los ganadores de este premio:

Kiri. Porque si alguien tiene calidez en sus escritos es ella

Alma. Que trasmite la levedad del viento en sus escritos.

Mas de mi que de lirio. Porque la descubrí por casualidad y me acompaña con sus escritos.

Kolorada siniestra. Sólo teneis que entrar para saber porque le doy este premio.

Estas son todas por hoy (que extraño, son todo mujeres, no me di cuenta hasta ahora)

Hasta la próxima desconexión!!!!

domingo, 13 de abril de 2008

ENCUENTRO CON SABOR A REENCUENTRO (II)



Pablo no sabía que hacer, se quedó con su soledad, reencontrada, y su indecisión, tratando de asimilar lo ocurrido. Estuvo así cinco minutos, posiblemente los minutos más extraños de los últimos tiempos. De improviso, la luz se hizo dentro de él, desde el fondo del estómago, invadiéndolo. Salió corriendo, devorando los muchos metros que le separaban de la puerta de embarque. Pasó junto a los monitores, buscó el vuelo que debía tomar y sus pies apenas tocaban el suelo. Iba ligero, mucho menos pesado que antes, nada lo retenía (o tal vez era que había olvidado su maleta en la cafetería) pero fuera como fuese, ahora todo él era aire, viento enfurecido, que atravesaba espacios enormes sin reparar en obstáculos.
No podía perder el tiempo, tal vez, no era demasiado tarde. Sentía los pulmones a punto de reventar, pero se dio cuenta que era peor dejarla ir, porque tal vez no fueran los pulmones lo que reventara, sino algo mucho más importante.
Llegó a la puerta de embarque, justo cuando iban a cerrarla. Gritó, gesticuló, hasta que lo vieron. La azafata un poco sorprendida, le dijo que estaban a punto de despegar, que casi no llegaba, y le solicitó la tarjeta de embarque. Pablo enseñó la suya, mientras imaginaba, como segundos antes Laura había cruzado esa misma puerta. La azafata muy amablemente le explicó que se había confundido de vuelo, y cerró la puerta tras de sí.
Intentó explicarle la situación, la desesperación transformaba su rostro, y no podía entenderlo, ni siquiera él se reconocía en aquel sujeto, fuera de sí. Vio la cara de terror de la chica y comprendió que era inútil seguir intentándolo. Aquello había terminado, había vuelto a perderla.
Se disculpó, dio media vuelta y se alejó de aquella puerta que cortaba la conexión, con aquella parte de sí mismo que aun no había olvidado.
La historia volvía a repetirse, aun podía recordar, como veinte años atrás, había sido él quien se había ido dejándola sola, de pie en la estación de tren. Aun podía ver su rostro alegre, cuando subió al vagón y como aquella sonrisa se transformó en llanto, cuando lentamente el tren se lo lleva lejos y creía que él ya no podía verla. Ahora sabía como se sentía, sola en aquella estación, ahora probaba las amargas hieles, consecuencia de su cercanía, pronta, inesperada, fresca, y de su perdida repentina, sin sentido, sin avisar, sin piedad, sin justicia. Ahora era él quien quedaba solo y lleno del sabor amargo de la felidad perdida.
De pronto, como en un sueño, volvió a escucharse la voz por megafonía: “Pablo Jiménez tiene una llamada acuda a los teléfonos más cercanos”
Como un autómata se encaminó a los teléfonos de la cafetería, que no eran los más cercanos, pero quería saber si su equipaje aun estaba allí, aunque no contaba con ello.
Seguía rumiando su mala suerte (por llamarlo de algún modo) cuando descolgó el teléfono y se identificó. Al otro lado de la línea la señorita, le dijo un escueto “lo paso”. Pero tras el habitual clic, no había nadie
-¿Sí? ¿Hola?
-Lo siento señor, parece que se ha cortado.
-Gracias-y colgó.
Cuando se dio la vuelta estaba parada frente a él. Pablo no podía moverse, no sabía si estaba alucinando, debía estar volando, pero estaba allí. Laura dio un paso hacia él y le dijo:
-Se me olvidó decirte una cosa y no quería irme sin hacerlo.
Él no podía articular palabra. Su garganta se había cerrado, como si una mano, muy caliente aferrara su cuello, dejándolo quieto, sin moverse, ahogado en su propia voz.
-Pensé que no era apropiado decírtelo por teléfono- ella se acercó un poco más colocó sus labios cerca de su oido y dijo- TE HE ECHADO DE MENOS.
Era una frase sencilla, pero era justo la frase que él quería escuchar de ella, y ambos lo sabían.
Pablo aun mudo de la impresión, recordaba dentro de su cabeza, con vividas imágenes, como se conocieron, sus vivencias, sus confidencias, sus apoyos en los malos ratos, sus locuras compartidas, y también como se había separado.
Ahora se encontraban de nuevo. Y era justo ahora, en ese momento, cuando Pablo comprendió la causa de sus “huecos internos”, de sus fracasos sentimentales. Era simplemente que la buscaba a ella, en todas las demás.
Laura empezaba a sentirse un poco desilusionada. Tal vez, él no había sentido lo mismo que ella, ahora debía estar en el avión rumbo a su vida de siempre, y sin embargo estaba allí, como si tuviera quince años, así se sentía, dispuesta a arriesgarlo todo, como nunca antes. Por eso no se movió, esperaba una respuesta y la esperaría para siempre si era preciso.
-YO TAMBIÉN TE HE ECHADO DE MENOS- dijo al fin
Se acercó a ella le retiró el pelo de la cara, la miró a sus preciosos ojos, cogió su mano entre las suyas y salieron del aeropuerto juntos, como debieron salir de aquella estación de tren veinte años atrás.

Hasta la próxima desconexión!!!!!

viernes, 11 de abril de 2008

PREMIO 2008



Hoy mi amiga KOLO me ha otorgado un nuevo premio porque dice que: en cada uno de sus escrito me siento identificada de alguna manera, es una gran recompensa que alguien diga eso de ti. Me hace mucha ilusión y por eso se lo agradezco desde aquí.


Ahora me toca repartir los premios, y va a ser una tarea dificil porque últimamente todos los blog que leo están muy interesantes. Pero lo voy a otorgar lo mejor que pueda, a los que esta vez no se lo adjudique no os sintais mal es sólo porque no puedo dárselos a todos.


Bien los merecedores del premio Honor 2008 son:

Mr Miyagi porque su blog me hace reir en los peores momentos y me descubre cientos de cosas

Esadelblog porque es fresca en sus relatos y luchadora

Meri porque es la voz de mi conciencia

Jordicine porque dice lo que piensa aboga por la libertad de expresión y su estilo y el mio se asemejan

Carlota porque inunda de colores mi mundo de sombras, cada vez que asomo por su casa.

Esto de los premios es una forma más de recomendaros nuevos blog (lo sé) pero a mi me encanta visitarlos así que si teneis tiempo pasar a hacerles una vista os van a encantar


Hasta la próxima desconexión!!!!


PD Para los que lo esteis dudando aviso que habrá una segunda parte de "Encuentro con sabor a reencuentro" lo habeis pedido y Pablo y Laura están dispuestos a compartir su ... encuentro? o desencuentro?

martes, 8 de abril de 2008

UN ENCUENTRO CON SABOR A REENCUENTRO (I)


El bar estaba abarrotado, no podía ser de otro modo, el retraso de los aviones, había dejado en tierra al 80% de los pasajeros y la cafetería del aeropuerto estaba a reventar. Pablo no dejaba de ojear el panel de manera compulsiva quería escapar de allí lo antes posible, el ruido no estaba ayudando a que su jaqueca menguara. Pero de repente todo aquello quedaría borrado de un plumazo, por la voz de megafonía.
-La señorita Laura Espejo Martín tiene una llamada, pase por el teléfono más cercano.
En ese momento la vio. Con su traje de chaqueta claro, y su pelo moreno, de blondos rizos acariciando su rostro. Estaba tan distinta y sin embargo era ella. Esperó a que terminara de hablar por teléfono y se acercó a ella.
-¿Laura, eres tú?
- Disculpa. ¿Te conozco?
-Soy Pablo. Pablo Jiménez.
-Oh! Dios! Eres tú de verdad. Madre mía, cuanto tiempo ha pasado. ¿Veinte años?- le preguntó mientras le abrazaba, fuerte intensamente, respirando su olor, recordándolo.
-Algo así creo.
-Aun no puedo creerlo. Nunca te habría reconocido.
-Yo a ti sí- ella lo miró atónita- No me mires así he oído tu nombre por megafonía, ja ja.
-Sigues igual que siempre- le recriminó.
-Aunque no me ha costado convencerme de que eras tú. No has cambiado mucho
-Vamos. Pero si tenía unos diecisiete años cuando nos vimos por última vez. Y ahora rozo los cuarenta.
- ¿En serio?- le dijo jocósamente.
-Oye que tienes mi misma edad, a mi no me la cuelas.
-Sí es lo malo de los amigos de la infancia. ¿Tienes prisa o puedes tomarte un café con un carroza?
-¿Prisa? En este aeropuerto aunque tenga prisa no voy a ningún sitio, han retrasado mi vuelo, tenía que haber salido hace dos horas
-El mío también se ha retrasado, pero ahora ya no me molesta tanto.
Se dirigieron a la mesa que antes ocupaba él, había un café solo, sobre la mesa y un maletín.
-Dime en diez palabras que es de tu vida. Creo que mi vuelo sale en una hora, asi que no creo que tenga tiempo para escuchar la versión larga.
-Bien. Trabajo de arquitecto
-Al final hiciste realidad ese sueño. Era algo de lo que no me cabía duda.
-No ha sido fácil. Que más... umm, vivo en Madrid, en un piso céntrico, con mi perro. Y he estado aquí por motivos de trabajo. ¿Y tú que me cuentas?
-Bueno. Yo soy escritora, he venido a promocionar el último libro. Vivo en Galicia, y aun no me he comprado el gato que quería, no tengo tiempo para cuidarlo. Y tengo que volver a la promoción en cuanto se despeje este aeropuerto.
-¿Te casaste?- lo dijo sin pensar, aunque realmente era lo único que le interesaba saber. Pero debia reconocer que no sabía exactamente que haría con esa información.
-No. Que va. Quien iba a soportarme, ja ja.
-Entonces en eso tampoco has cambiado- y le dedicó esa sonrisa llena de encanto. Esa sonrisa que ella tanto conocía y que no sabía que añoraba hasta aquel instante. Aquel instante en que el tiempo se volvió atrás y le llevó de nuevo a los diecisiete años, cuando ambos se complementaban y se deseaban, cuando el lazo que existía entre ellos aun no se había soltado, cuando se habían descubierto el uno al otro.
La hora pasó en un suspiro, no oían las voces de los demás clientes, ni como se iba vaciando la cafetería, nada los distraía, estaban retomándose, llenándose el uno del otro. Habían sentido, como el hilo invisible que los unía antaño los había vuelto a conectar.
De pronto la megafonía hizo de nuevo su aparición. Era la última llamada para el vuelo de Laura. Ella pareció despertar de un sueño. Se puso tensa, tenía que coger ese vuelo, no podía perderlo, se levantó de un salto de la silla y se despidió tan deprisa como se habían encontrado.
-¡Espera!
Ella se giró y en su cara se reflejaba la imposibilidad de permanecer por más tiempo allí parada.
-Tengo que irme. Tengo muchísima prisa. Como pierda este avión estoy perdida.
Y salió corriendo con la maleta de mano por el aeropuerto.
-¡Adiós!
Pablo pudo sentir como aquel lazo especial que los unía se iba haciendo cada vez más fino, cada vez más delgado y frágil, hasta que pudo oír el crack cuando se rompía, justo cuando su silueta se perdía entre la muchedumbre.
Fue en ese momento, precisamente en ese momento, cuando se dio cuenta de que habían pasado una hora hablando y no le había pedido el teléfono. Otra vez la había perdido, pero esta vez, no dejaría que pasaran veinte años para volver a verla. Esta vez....

Hasta la próxima desconexión!!!!!!!!!!!!!

jueves, 3 de abril de 2008

PARÉNTESIS


Mañana me voy para desconectar un poco del curro y de los límites de mi ciudad. Que a pesar de ser hermosa, por su tiempo, por su clima y por su gente, llega a asfixiarme, a pudrirme las ganas de salir a conocer, cuando la monotonía se agarra con guante férreo a mi mente y no deja que mi libertad aflore por mis poros, que se saturan del mismo paisaje, de la misma lentitud al caminar.
Me marcharé y retornaré con energías renovadas y renovables, y volveré al camino, con andares suaves, y alegres, con historias nuevas y experiencias vividas y con nuevos recuerdos y pesares, que me ayudarán a recordar por qué me encanta salir de fin de semana con los amigos y llevar nuestros relatos más allá de las fronteras de nuestro discurrir diario


¡Me voy! Me voy a Madrid para ver el musical "Jesucristo Superstar", con dos amigos! Nos vemos a la vuelta, espero traeros aires frescos en la maleta y algún que otro personaje siniestro, u alegre, que según Jordicine, mi afición a los finales “durillos” como los llama él, se están acumulando y eso no es bueno.

Hasta la próxima desconexión!!!!!!!!!!!!!
PD Para lo que querían que realizara un final a la historía "Una extraña carta y una cama deshecha" os recomiendo que leais a mi amigo Mercucio, que sacó una historia paralela.

domingo, 30 de marzo de 2008

NECESIDAD ARREBATADA



El no tenerle cerca me impide respirar, siento que toda la pena se me aferra al pecho y se cierra, sin que el aire pueda entrar. A veces pienso que no podré lograrlo y otras que no quiero lograrlo, no quiero vivir si él no compartirá mi vida, no quiero felicidad sino es junto a él, no quiero criar a mi hijo sola, no puedo de verdad que no, quisiera ser más fuerte pero no encuentro la manera de hacerlo.
Aun oigo su voz en mis oídos, y casi puedo sentirlo junto a mí, pero cuando se va y vuelvo a perderlo, sé que no podré hacerlo, sé que no quiero hacerlo, que sería más fácil dejarme llevar, que nadie podrá sustituirlo, que no quiero sustituirlo. Que cada vez que miro atrás y recuerdo los planes que teníamos, las ilusiones que nos sacudían, me siento morir, pero no muero, me siento triste pero no lloro, me siento sola estando con los míos, me siento vacía y engañada por el destino, me siento muerta pero tengo pulso. No quiero, no puedo, nadie puede entenderlo, me lo arrebataron antes de tiempo, me lo arrancaron de mi lado sin avisar, no pude despedirme, no pude decirle que era lo único importante en mi vida, no pude y ya jamás podré.
Me angustia, llevo semanas sin dormir, no me acostumbro al vacío de mi cama. Mis sabanas han perdido el olor a su piel, me faltan sus susurros en mi odio, su aliento sobre mí. No puedo, no quiero, no podré, ni por mi hijo, ni por nadie, no lo podré superar, le quiero, no le quería, sino que aun le quiero y la fría muerte no ha helado mi amor por él.

Sueño que se levanta de su tumba, que regresa junto a mi, que vivimos los días que planeamos, que me ayuda a criar al bebé. Sueño y despierto y vuelvo a caer de rodillas junto a la cama dando arcadas por el dolor que atenaza mis entrañas. Vomito de rabia, de desconsuelo, de ira, de amor. Se me calma el corazón y vuelvo a la cama, vacía, sin su olor, sin él, sin sueño, sin deseo, sin esperanzas, sin querer volver. Vuelvo y me engaño, cierro los ojos y pienso que duerme a mi lado, que está junto a mí en la tienda de bebés, que me aprieta de la mano cuando estoy llorando frente al espejo del baño. Me engaño, pero no puedo engañar el dolor. El dolor, siempre lacerante, me aguarda en cada rincón de casa, en cada suscripción a la revista que aun no anulé, en cada fotografía colgada en el salón, en cada amigo que llama preguntando por él, en cada patada de mi hijo, de nuestro hijo, dentro de mí, que me hace recordar cuanto lo quise, y cuanto lo querré siempre. No quiero, no puedo, no quiero, no lo superaré. Lo hecho tanto de menos que creo que me ahogo por dentro, que grito sin parar desde mi interior y nadie lo oye, que nadie puede oírlo. Necesito sus abrazos, sus caricias su forma de calmarme, sus ojos mirándome cuando está preocupado por mi, sus manos sosteniéndome, su boca rozándome. Lo necesito, lo necesito y no lo volveré a tener. Lo necesito.
Hasta la próxima desconexión!!!!!

martes, 25 de marzo de 2008

UNA EXTRAÑA CARTA Y LA CAMA DESHECHA



La puerta se abrió sin hacer ruido.Había puesto sumo cuidado en ello. Aun no sabía que hacía allí y que era lo que esperaba encontrar.

La casa estaba en silencio, una buena señal, ya que no debía haber nadie a esa hora. Caminó como un gato en busca de su presa, sintiendo el suelo que pisaba. Se aproximaba lentamente al dormitorio, casi demasiado lentamente, como si quisiera retrasar lo que pudiera hallar. Su mano temblaba al tocar el pomo de la puerta, y recordó, justo en ese momento, lo que había pasado aquella mañana, para que se encontrase en la situación en la que estaba ahora.

Su día había amanecido tranquilo, estaba en el trabajo, rodeada de papeles, como siempre, sonó el timbre de la puerta, fue ahí, sí, ahí donde todo empezó. La secretaria se levantó y abrió, era el correo. Firmó los recibí de los certificados y lo repartió.

Entre las cartas que le correspondían, le entregó una muy extraña, sin remite alguno. La abrió temiendo, sin saber por qué, lo que estaba escrito en ella, tenía un mal presentimiento que no pudo identificar, que se aferraba a su pecho.

Finalmente se decidió a leerla: “Algo ocurre en casa, siguieres seguir ignorándolo todo no vayas a la hora de comer. Pero si no quieres vivir engañada, será mejor que empieces a quitarte la venda de los ojos y darte cuenta de lo que tienes delante”

No había firma, pero en aquel momento no le importó, qué era lo que pretendían con aquello, qué era lo que pasaba en casa. Quedaba muy poco para que se cumpliera el plazo de la misteriosa carta. Qué debía hacer. No sabía que podía encontrar, pero no era sólo eso, se planteó si le gustaba su vida tal como era, si quería arriesgarlo todo. No podía creer que se lo estuviera planteando ¿cuándo se había acomodado de aquella forma? Algo estaba pasando y estaba dispuesta a dejarlo pasar para no poner en riesgo su comodidad. Seguía preguntándose cuándo había pasado, cuando cambió.

Ahora estaba allí plantada ante la puerta del dormitorio sin poder respirar y con la mano sudando sobre aquel pomo, que parecía que la tenía hipnotizada. Haciendo acopio de todo su valor, al menos de todo el que le quedaba, hasta quedar exhausta, sólo con aquel esfuerzo entró con los ojos cerrados, pero los abrió enseguida, estaba decidido, y ya no había vuelta atrás. Los encontró dormidos abrazados, encontró más de lo que buscaba, lo que sabía que hallaría. La imagen a pesar de ser esperada, golpeó su retina sin clemencia. Sus ojos se llenaron de lágrimas que no derramó. Su cama no estaba siendo ultrajada por embistes desmedidos, sino que su marido reposaba pacíficamente, felizmente, junto a otra. La traición, la pena, la rabia, el odio, la furia, e incluso el asombro todo acudió a su corazón, pero no dijo una palabra. No sabía que decir. Cerró la puerta, al igual que su corazón hacía con aquel que compartía su cama cada noche desde hacía más de siete años.

Se fue a la cafetería más próxima y pidió una copa, cuando fue a pagarla, encontró de nuevo la carta, y no pudo ni tragar aquel sorbo, cuando notó que la letra de la misma era igual que la suya. No, no igual, es que era la suya, su propia letra, pero ella nunca habías escrito aquella carta ¿Cómo era posible? ¿Cuándo lo había hecho? Nunca, si ella ni se lo podía imaginar, pero no había duda la carta era de su puño y letra. ERA IMPOSIBLE, pero allí estaba...

Aun hoy no encuentra la respuesta a muchas de las preguntas que se hizo aquel día.

Hasta la próxima desconexión!!!!!!!!!!!

domingo, 16 de marzo de 2008

DESILUSIÓN


Mis manos son de cartón, no siento nada de lo que toco. Mi boca no saborea los dulces sabores que mi paladar extraña, sólo cenizas invaden mi lengua. Mi nariz, no se deleita con los antiguos olores del pasado que tanto añora, sólo putrefacción despierta mi sentido dormido. Mis oídos, no escuchan el discurrir de las aguas, ni el sonidos de las notas musicales, mi cabeza esta llena de interferencias. Mis ojos, no conocen la luz, no distinguen los colores, todo es opaco, nada luce, nada destella o brilla, todo es oscuro, monocorde, todo. Quiero expandirme, y me siento más pequeña, quiero ser aire, y sólo me encuentro con los límites de mi carne corrupta. Nada me enloquece, nada me desborda, nada me hace brincar, escucho los latidos pero no siento el corazón. Mis ojos no derraman lágrimas emocionadas, porque nada puede emocionarme, mi pasividad, es otro síntoma. Todo mi cuerpo está muerto, no siente, no obedece, no hace, sólo está cansado, desilusionado

DESILUSIÓN: Cuando nada te emociona, cuando te sientes hueco por dentro, cuando el aire tiene más fuerzas que tú para mover tus brazos, cuando la batalla está perdida de antemano, cuando decides que soñar despierto, es mejor, que perseguir tus sueños. Desilusión, perdida de interés por lo que te rodea, por ti y por los demás, es llenar de frío tu alma, y no saber derretir el hielo.

Hasta la próxima desconexión

viernes, 14 de marzo de 2008

PREMIO


Este blog comenzó siendo un desahogo para mí un hobby, pero ahora me cuesta trabajo no pasarme por vuestros pequeños rincones de opinión, historias, extravagancias, experiencias compartidas. Es casi una necesidad. Hoy he descubierto a una nueva amiga Blogger Eli, que ha decidido darme un nuevo premio, es el tercero, para Derecho a desconectar y estoy muy contenta, sobretodo por sus palabras al otorgármelo: Porque sus relatos te marcan a fuego. No sé si será cierto o no, pero es muy gratificante que alguien escriba algo así.

Para todos aquellos que seguis leyendo mis pequeños relatos GRACIAS


Hasta la próxima desconexión!!!

martes, 11 de marzo de 2008

UNA ANTIGUA CARTA


"Querida Isabel:
No te preocupes por mí, me encuentro bien. Ya me han dado de alta en la enfermería, y empiezo a comer de nuevo, así que la cosa ha mejorado mucho. La celda está cada vez más llena y ya casi no se acuerdan de mí. Hace tiempo que no me despiertan de madrugada, para golpearme y preguntarme por mis "compañeros". Ya les he dicho mil veces que no soy compañero de nadie que les pueda interesar, que solamente soy un profesor de escuela. Pero como ya me advirtieron los otros presos, la forma más rápida de que te dejen en paz y cesen las palizas es decirles lo que quieren oír.
No te preocupes no he dado nombres ¿A quién iba a delatar? Si no conozco a nadie, Así que me he declarado contrario al régimen, pero he dicho que mis compañeros han pasado la frontera y están en Francia, que no me fui con ellos para que no sospecharan nada ni ellos ni vosotros, porque claro, dije que las actividades las hacía a espaldas tuyas, por nada del mundo quiero que os metan a vosotros aquí también, de eso puedes estar segura, he sido convincente. Me he visto obligado a dar al menos un nombre, eso es lo único que quieren, así que les he dado el del profesor que vino a verme hace meses a la escuela, ese que era francés, no te asustes, porque está muy lejos de aquí y no van a ir a buscarlo regresó a Francia cuando todo esto empezó.
Tuve que dar mi brazo a torcer después de que me lo torcieran más de lo que podía soportar. Siento el humor negro, pero espero algún día leer esta carta y al menos admirarme de no haber perdido el sentido del humor, que eso no lograron quitármelo, ni en estos momentos.
Sé que la última vez que estuviste aquí te llevaste un buen susto, pero mi cara empieza a tener el color de siempre y también el tamaño, estoy hasta guapo, ya lo verás muy pronto.
Sí muy pronto porque como te dije las celdas se están llenando y hay rumores que los presos de poco interés como yo podrían marcharse muy pronto. Estamos todos expectantes, pero tengo un presentimiento y sé que pronto volveré a veros, lo prometo.
Dile a Mario, que debe seguir estudiando y que en poco estaré allí para echarle una mano con las matemáticas. Dile que aun conservo su foto y la beso cada noche antes de dormir, aunque imagino que habrá crecido mucho.
No sé cuando te llegará esta carta, a lo mejor te la doy yo mismo en mano, si todo sale bien.
Bueno me estoy quedando sin papel, aunque querría decirte tantas cosas.
Te mando un beso mi amor, y otro para el pequeño. Cuidaos mucho, pronto estaré con vosotros, mis amores.

Juan"

(Setenta años más tarde)

Están terminando de excavar, los guardia civiles, se secan el sudor, no tienen fuerzas para levantar la vista y mirar de frente a los familiares.
Al pie de la improvisada y maltrecha tumba se halla un anciano apoyado en un chico de veintiséis años. De pronto el anciano, inicia un suave llanto, contenido, resignado, casi con alivio. Allí estaba su foto, junto a su padre, llevaba su primer abrigo.
Así que allí estaba, en aquel lugar, en aquel agujero, rodeado de otros cadáveres, de otros presos fusilados, (la forma de matar de los cobardes) de otras personas inocentes, de otros padres de familia...
-Abuelo, tranquilo vámonos, no podemos hacer nada
-No! Quiero llevármelo a casa. Quiero que al fin vuelva a casa, me prometió que lo haría y hoy, finalmente cumple su promesa. Ayúdame Mario, porque no creo que pueda sostener mi pena sobre estas viejas piernas.
Mario se agachó y pisó dentro de la tumba, sintiéndose muy cerca de ese bisabuelo que no llegó a conocer, pero del que heredó el nombre, y recogió la maltrecha foto, se la entregó a su abuelo, que la metió en su cartera, junto con una carta amarillenta e ilegible, de la que casi no quedaba restos del lápiz con la que fue escrita, que estaba fechada hace setenta años atrás.
-Por fin has vuelto a casa padre. ¡Por fin!




Hasta la próxima desconexión!!!

viernes, 7 de marzo de 2008

NUEVAMENTE ENSANGRENTADAS MANOS

Dejadme que hoy como hace unos meses vuelva a colgar este post. Dejadme que de alguna manera muestre mi repulsa a lo que ha sucedido hoy. Dejadme que pueda poner de manifiesto, lo atroz que me ha parecido encontrarme con la noticia de un nuevo asesinato, en mi país. Dejadme que os diga la frustración que siento, lo mal que me encuentro, la impotencia, la pena, el malestar, la tristeza, el enfado, la ira, la decepción, la desilución, el coraje, la tremenda oleada de sensaciones que me produce sentir de nuevo que un trozo de metal ha sesgado la vida de un hombre, un trabajador, un ciudadano corriente, que bien podía haber sido mi vecino, mi padre, mi hermano, mi amigo y que sin duda era, vecino, padre, hermano y amigo de otros.Otros que hoy llorarán sobre la tumba de un hombre que ha dejado de respirar prematuramente por encargo de unos asesinos sin entrañas, que vilmente han concertado que hoy era el día propicio para arrancarlo de la paz de su familia. No puedo seguir escribiendo porque ninguna de las palabras que aquí escriba podrá hacer que hoy me sienta mejor.

Ensangrentadas manos de seres deformes

sin mente, ni razón, sin alma, sin sentir pesar.

Amantes del dolor, dueños del miedo,

señores de la miseria, dominados por la cobardía.

Ensangrentados, sucios, salpicados, manchados,

destructores de vidas independientes,

de soñadores inocentes, de mentes aún por despertar,

de vidas aún por vivir, de ideas por surgir,

de miedos por superar.

Creadores de odio, de matanzas sin sentido,

de familias destrozadas.

Escudados en ideales ya pasados,

viviendo en tiempos remotos, sin retorno.

Asesinos que se creen inocentes,

inocentes a los que llaman asesinos.

Terroristas, que causan pánico,

cobardes escondidos tras pistolas con silenciador,

salvajes revestidos de “humanidad”,

delincuentes consentidos, ávidos de sangre,

que matan nuestras esperanzas en cada ataque,

en cada envite, en cada muerte.

Asesinos, simplemente... asesinos

Hasta la próxima desconexión!!!