lunes, 14 de julio de 2008

EXTRAÑA PAREJA II (DEFORMACIÓN PROFESIONAL)


Sólo los perdió de vista unos segundos al girar la esquina, pero tras ella, no había ni rastro de la pareja. Sus ojos parecían querer salirse de sus orbitas, intentando mirar en todas direcciones al mismo tiempo. ¿Cómo era posible? Los seguía a poca distancia, tenían que haber echado a correr, para desaparecer así, o tal vez subirse a un coche. Todas las posibilidades se dibujaban siniestras dentro de su cabeza, que giraba y giraba intentando hallar un rastro que seguir, uno que tranquilizara su conciencia.
Bajó la vista al teléfono móvil, como para comprobar que el número seguía allí marcado, cuando sintió como la empujaban por la espalda. Acto seguido el hombre del parque la tenía inmovilizada contra la pared de una calle, que de pronto parecía la más desierta de toda la ciudad. Se asustó de tal manera que se le cayó el teléfono, la garganta se le cerró de golpe, las manos le temblaban, y su cara se aplastaba contra la pared. Tenía la rodilla del extraño clavada en su espalda, sus manos aferraban su brazo izquierdo, retorciéndoselo. Nunca había estado tan asustada.
¿Cómo había terminado su hora del almuerzo de aquella manera? Sólo intentaba relajarse en su hora libre, quien la habría mandado asumir el papel de heroína, ella no tenía madera para aquello.
Casi no podía contener las palpitaciones, y el labio inferior le temblaba violentamente, bromeó consigo misma, en un único alarde de valentía. Le resultaba patético que la heroína de la historia temblara de aquella manera, mientras la niña, había estado tan tranquila.
¿Dónde estaría la niña ahora? Ella no podía conocer, que en ese momento estaba con otro hombre. No podía saber lo que pasaría ahora. Estaba paralizada, su terror era tal que no oía ni lo que aquel hombre le decía, a pesar de estar gritando en su oído. Tuvo que retorcerle algo más el brazo y apretar su cara contra la pared, para sacarla de aquella apatía.
Ninguno de los dos podía imaginar lo que iba a suceder después.
Él le preguntaba, por qué le estaba siguiendo, ¿qué era lo que buscaba? Ella no sabía a qué se refería, como que por qué lo seguía, es que acaso no era obvio.
-¿Por qué nos seguías? ¿Qué buscabas? ¿Qué hacías con ese móvil? ¿Fotos? ¿Llamabas a alguien?
-Yo- No sabía que responder, aun no entendía la situación pero algo no cuadraba, le estaba haciendo todo aquello en mitad de la calle, donde podía venir alguien en cualquier momento, pero no quería contarle porque estaba siguiéndole, tal vez en ese momento su situación aun no estaba del todo perdida.
En ese preciso instante, apareció otro hombre que llevaba a la niña en brazos, y con expresión un poco aturdida, se dirigió al extraño que la sujetaba contra la pared.
-¿Qué estas haciendo? Suéltala.
-Por favor llame a la policía ¡ayúdeme!.
El extraño pareció aflojar algo la inmovilización pero no la soltó del todo. Aun algo desconfiado, le dijo:
-No creo que quisieras que la policía viniera por aquí.
Sacando coraje de no se sabe dónde le contestó:
-¡Serás tú quien no quiera verlos! Yo los estaba llamando con ese móvil que tanto te intrigaba. Así que créeme, tengo muchas ganas de verlos aparecer.
El “tercero” en aquella historia se agachó y recogió el teléfono, que aun tenía marcado el 091. Se lo enseñó y él la soltó.
-Pero a la policía... ¿Por qué?- preguntó tras soltarla. Y seguidamente se rió enseñándole una placa de policía. Ella no podía creerlo, ¿Qué estaba ocurriendo?
No fue a trabajar aquella tarde pero no porque la hubieran secuestrado o fuera la heroína de una historia de los noticieros (aunque tal vez fuera una heroína en otro sentido) sino porque tuvieron que darse muchas explicaciones y tomarse muchas decisiones.

Resultó que la niña era hija del “extraño del parque”, que tenía un acuerdo económico con la niñera para que le dejara verla un par de horas, mientras se suponía que estaba en el parque. Todo porque un juez retrogrado y sexista, le había negado el derecho de visita por su condición de homosexual, al divorciarse de su mujer. Según había expuesto “Su señoría” la niña podía sufrir daños psicológicos al mantener una relación con su padre, que podía perjudicarla en un futuro. El “tercero en la historia” como no, era su actual pareja. La madre de la niña se negaba a que ésta pasara tiempo con su padre y su novio, encontrando todo el apoyo que necesitaba en aquel juez desfasado, falto del sentido de la justicia, de la sociedad e incluso de los derechos. A ella no creía en el alegato del Juez, pero tampoco le importaba, la venganza es un sentimiento poderoso, cuando se nos da libertad para ejercerla impunemente.
Por su parte el policía había sospechado de ella al seguirlos, ya que en ese parque estaba actuando unos delincuentes que secuestraban niños. Se decía que el gancho eran mujeres, que siempre despertaban menos sospechas, que los hombres al acercarse a los niños, y como no era la primera vez que la veía allí le resultó muy desconcertante. Además parecía tener un interés desmesurado en su hija, y cuando sacó el móvil sus alarmas se dispararon.
Después de mirarla de arriba a bajo, un par de veces tras lo ocurrido, le dijo en numerosas ocasiones, que no sabía como había pasado por su cabeza tal cosa. A lo que ella contestó que toda aquella extravagante situación se debía a la DEFORMACIÓN PROFESIONAL. Justo lo mismo que le ocurrió a ella, pues resultó ser la Fiscal de Menores. Los dos se habían dejado llevar por sus peores pensamientos, acostumbrados como estaban a tratar, con aquellas situaciones, sin que en su mente pudieran caber otras hipótesis. Tras aquella experiencia tomó conciencia de lo que necesitaba unas vacaciones.
Hasta la próxima desconexión!!!!!!!!!!!!

23 comentarios:

Carlota dijo...

Lo triste de toda esta historia, es la situaci�n de la ni�a y de su padre. Los hijos no tienen por qu� pagar los "errores de los padres", y la madre, actuando as� demuestra que su odio es mayor que el amor a su hija. Un beso!

Arcángel Mirón dijo...

Así que éste era el final... la discriminación existe para todo el mundo. Es una pena, es injusto.

amor y libertad dijo...

sin ir al quid de la cuestión, un tema marginal: qué pena las madres (o los padres) que por venganza limitan el aceso del otro a los hijos, sin darse cuenta de que para los niños es importante la presencia del padre también (o de la madre)

abrazo

CecydeCecy dijo...

porque será que los niños, siempre estan en el medio de tanta en disputas de los grande, sin darle la opción de elegir, porque serán niños pero no tontos. Y los adultos alguna vez pensaremos en solo el bienestar de ellos, pese a nuestros enojos? ojala...

besos, excelente como siempre.

Miguelo dijo...

como dicen otros comentarios, los niños siempre en medio del fuego cruzado

Ñoco Le Bolo dijo...

No te castigaré...No.

Matrimonio
Problemas
Homosexualidad
Jueces

Si todo tiene posible solución...
¿solucionaremos el problema de esa clase de jueces insensibles a la realidad social?

Möbius el Crononauta dijo...

Divorcio e hijos de por medio, una situación terrible que ojalá no se diera tan a menudo.

Sorprendente final.

Saludos

jordicine dijo...

Intentaré que mi hijo no tenga que cubrirme las espaldas nunca. Eso si es un problema. Hasta la próxima desconexión, Castigadora. Un beso.

Rocco B. dijo...

guau
me metí en la historia
me encanta q me pase eso con relatos breves o, como digo yo....
compatibles con "nuestros tiempos modernos" en los que la gente puede pasar horas en facebook, pero no puede leer un cuento de 10 hojas o tomarse un café con una amiga, pq de verdad gorda, q no tengo tiempo...

en fin

me recordó una pelea en un foro
un chico me manda un mensaje en el q dice q otro chico me ofende,
veo el post y no vi la ofensa, pero vi q el supuesto ofensor tenía 3 advertencias x mal comportamiento....

o sea
el advertidor
al igual que la fiscal y el policia, se dejaron llevar por lo que ya los ha teñido antes..
y los susceptibiliza....

en fin
sorry x la explayacion


abrazo
sra dominatrix

Pasitos de bebe dijo...

cuando los niños dejan de ser inocentes, es porque los mayores los arrastramos con nuestras situaciones...que pena!!
Un beso guapa!!

mas de mi que de... lirio dijo...

Paso especialmente a darte las gracias, en definitiva tu comentario solo me ha mostrado con claridad lo que siento y pienso.
Un beso desde mi alma liberada.

Tristancio dijo...

Beeeenu, que bien que hubo un "final feliz". Nos llevaste por donde nos querías llevar; nos mantuviste en vilo... buen efecto. Y nada, más vale prevenir que curar.

(Y fuera los jueces retrógrados!)

Hasta la próxima...

Abrazo.-

Alexander Moody dijo...

Muy bueno. Creo que pasaré más por aquí !

Mityu dijo...

Una historia por fin con final. Entretenida, rápida, y con un tinte, penosamente real. Ah... el uso de los niños para la venganza. Todas las pestilencias escapan a las más sutiles, a las más férreas leyes. Pueden más las esencias de cada uno.
Feliz verano, castigadora

Castigadora dijo...

CARLOTA: No sólo demuestra que su odio es mayor que su amor por ella, sino que simplemente su dolor para ella es lo más importante, el rencor y la vergüenza de sentirse engañada.

Un beso

ARCÁNGEL: Además de eso, cuando la discriminación la realiza alguien en el que la sociedad debe poner su confianza para resolver sus problemas, es además desolador y genera impotencia e inseguridad.

Un beso

AMOR: Ya sabemos que los niños son los únicos perjudicados en las disputas conyugales.

Un saludo.

CECYDECECY: Un buen padre debería pensar en que es lo mejor para su hijo, pero el ser humano siempre es egoista hasta en sus afectos.

Un beso

MIGUELO: Es lo peor de todo el fuego cruzado, siempre alcanza a los inocentes.

Un beso

ÑOCO: Ojalá pudiera decir que sí, pero los jueces son personas que tienen su propia opinión ante las cosas, y mientras no sea la sociedad por entero la que cambie estas situaciones se volverán a suceder.

Un beso y gracias por no castigarme.

MÖBIUS: Los matrimonios se rompen, pero no debería ser como una batalla, en la que la sangre derramada nunca es la de los protagonistas.

Un beso

JORDI: Intentar usar a un hijo para hacer daño a tu expareja, es una manera vil de instrumentalizar una parte de ti. Te tomo la palabra, sé que la cumplirás. Tu hijo tiene suerte

Un beso

ROCCO B Bienvenido al blog, no pidas disculpas por explayarte, aquí hay espacio para todo.
Tu reflexión es muy interesante, es cierto que no tenemos tiempo más que para aquello que buscamos, deberíamos encontrar tiempo para leer.
Y como bien dices este relato iba de prejuicios, de juicios de valor adelantados, de apariencias.

Un saludo.

PASITOS Cuanto tiempo, un gusto tenerte por aquí de nuevo. Los niños de hoy, tan juzgados por todos, deberíamos saber que es lo que ellos han pasado para dejar de ser los inocentes niños que todos alguna vez conocimos.

Un beso.

LIRIO: Sobran los agradecimientos, ya que agradecida debo estar yo por poder compartir contigo tus escritos,

Un beso

TRISTANCIO: Gracias. Todos estamos alertados ante cualquier situación no podemos confiar en nadie. Pero desconfiar de todo el mundo es agotador no crees?
Fuera los jueces inadaptables e inflexibles.

Un beso

ALEXANDER: Bienvenido, ahora y siempre.

Un saludo

MITYU: Tienes mucha razón, las pestilencias escapan a todas las leyes, pero por eso debemos tener personas que quieran y sepan ponerle remedio.

Un beso y feliz veranto a ti también

la kolorada siniestra dijo...

Una vez mas me sorprendió el desenlace de la historia.
excelente como siempre casti.

Castigadora dijo...

KOLO Que estupendo que pasaras por aquí, y encontraras un momento para venir a verme. Como siempre un placer.

Un beso

Anónimo dijo...

Petardilla: En esta historia te has superado, has sabido mantener la tensión, reflejar la situación hasta en los más pequeños detalles y el final me ha gustado mucho. Me ha encantado casti, jajaja. Todos somos prejuiciosos, y vamos poniendo etiquetas por todos los sitios... y a todas las personas... que le vamos a hacer. Y los niños como siempre, de padres irresponsables, hijos sufridores, armas arrojadizas y...
¿Que resultarán ser en el futuro?
Mucha gente tiene a los hijos para conservar a la pareja, para conseguirla, para que les den ayudas... son pocos los hijos que se tienen por amor realmente.
En fin, la vida es así...No pedimos venir al mundo, y nos traen por cualquier razón que se les ocurra en ese momento... que triste. Este tema siempre me entristece.

Besos.

Castigadora dijo...

PETARDILLA: Gracias por pensar que me he superado. Es muy cierto que todos tenemos prejuicios, lo malo es no saber dejarlos a un lado y conocer la realidad de cada momento, así perderemos muchas oporunidades de conocer gente.
Los niños, como armas arrojadizas, que razón tienes, y que triste resulta eso. De mayores? quien sabe

Un beso

Kiri_dido dijo...

Genial Casti...sencillamente genial. Deberías ser escritora de novelas policiales...yo te compro todos los libros:-). Un beso guapa.

eSadElBlOg dijo...

He estado un poco alejada de los blogs y es reconfortante volveros a leer. Muy buena historia. Tengo una amiga abogada que ha decidido no llevar divorcios cuando hay niños ya que no esta dispuesta a utilizarlos y siempre acaba en desacuerdo con sus cleintes.

tetealca dijo...

En la pareja siempre suele haber alguien más egoista y el otro que te hace posar los pies en el suelo.
Son dos fuerzas que se contrarestan
y se atraen, creo.

CECILIA dijo...

Que dificil situacion cuando los problemas entre las parejas afectan a los hijos, mira que lo he vivido en carne propia.

Pero lo peor del asunto es tambien los prejuicios y la discriminación que lamentablemente existen aun en nuestros tiempos, desafortunadamente en mi país se está haciendo cada vez mas fuerte la discriminación hacia los homosexuales que es cansado.

Gracias chingu, me gusto tu relato.