lunes, 12 de noviembre de 2007

SILENCIOS Y PALABRAS (3)



HISTORIAS DE FAMILIA. Dos puertas, una en una casa blanca a las afueras de la ciudad, la otra en el bloque de un piso en el extrarradio. En la primera entra una niña de siete años, en la otra, un niño de la misma edad, cruza el umbral. Ambos se dirigen a su cuarto, las casas están vacías. Mientras esperan que lleguen sus padres, juegan. Pilar, una niña de pelo castaño y ojos marrones, ha sacado su última muñeca y la viste con los complementos que le regalon en su cumpleaños. Alí, moreno de piel, con los ojos avellana, coge un folio en blanco, se sienta a la mesa del comedor y pinta unos niños jugando al balón. Sólo tiene tres colores, verde, rojo, y azul, está harto de que sus compañeros de clase se rían de él, sí, les pinta la cara de rojo a los niños, pero es que no tiene el color carne o el rosa, su padre no ha podido comprárselo aún:


- No soy tonto, sé que no es roja su cara, pero es mejor que dejársela en blanco! (se dice a sí mismo mientras sigue pintando)


Pilar, sigue esperando a que llegue su padre:

- Papa tiene que ayudarme a hacer los deberes, porque la seño me mandó una redacción y no se como hacerla ¿sabes Sandy?(le comenta a su muñeca mientras la peina)

Alí también espera a su padre, tiene un trabajo del cole y le han pedido que pregunte en casa antes de hacerlo. Ya casi es la hora de que llegue del trabajo.


-Espero que no venga muy cansado (piensa, mientras recoge sus colores de la mesa)


Poco después vuelven a abrirse esas mismas puertas. Tras la primera entra un hombre alto, con traje, elegante. En la segunda casa, entra un hombre más bajo, moreno al igual que Alí, vestido con un mono azul y botas de goma. Ambos se dirigen al baño, se asean y van en busca de sus hijos, que deben estar en el cuarto.


Pilar sale corriendo al pasillo y se abraza a las piernas de su padre: Papi! que bien que llegues temprano! Tienes que ayudarme en una cosita- le dice mientra su padre la levanta del suelo y le da un beso en la cara, sonriéndole.

Alí espera que su padre entre en el salón, éste le sonrie y le da un beso en la frente, antes de sentarse en el sofa, está muy cansado.


Ambos le cuentan a su padre en que consiste el trabajo de clase y la ayuda que necesitan:

- (Ambos niños) Papá la señorita me ha pedido que escriba una redacción de un miembro de la familia, y que pidamos ayuda en casa. He pensado que tengo que escribir sobre tí, cúal es tu trabajo, cómo eras de pequeño, esas cosas. Pero antes me las tienes que contar, vale?


Los padres miran a sus hijos, un momento, a los ojos, y piensan...

(Ambos padres) Bueno, ¿qué te parece si en lugar de mí hablamos de tu abuelo? No te he hablado de él, y si quieres saber de mi infancia, de quien soy ahora, lo mejor es que empecemos por el principio, no crees? Y el principio de todos, son los que estaban antes que nosotros.


Pilar y Alí no sabían muy bien a lo que se referían sus padres, pero les parecío interesante que les contaran de sus abuelos, nunca lo habían pensado, pero a parte de la foto que tenía de ellos, no sabían mucho de su vida. (Hoy por hoy cualidad compartida por la mayoría de los niños)


Todos se sentaron en el sofá del salón, los padres junto a sus hijos, muy cerca, mirándolos a los ojos, su pequeña carita, su mirada inquieta, ¿cómo contarles, y que entendieran sus raices...? Se sentían en la obligación de hacerles entender muchas cosas, así que poco a poco desgranaban sus recuerdos, para llevarlos a otra época, en otro lugar, atrás en el tiempo...


Esta es la redacción que Alí presentó a su profesora:

En esta redacción voy a hablar de mi abuelo, el padre de mi padre, claro. Se llamaba Alí igual que yo, aunque nunca llegué a conocerlo, por lo que me ha hecho mucha ilusión que mi papá me contara cosas de él. Mi abuelo, nació en un país de África, es otro continente.
Allí, mi abuelo no tenía las mismas cosas que tenemos hoy, porque, por lo visto, antes el agua no llegaba a las casas, ni había electricidad donde él vivía. Mi padre me dice que mi abuelo no veía la tele. Debía aburrirse mucho le dije cuando me lo contó, pero mi papá dice que no, porque él trabajaba desde muy niño para ayudar en casa.
Cuando se hizo grande, trabajó más para poder ahorrar y venir a España. Reunió el dinero y tuvo que pagarle a un señor que tenía una empresa de barcos, o algo así, aunque creo que no eran unos barcos muy buenos, porque según mi papá, mi abuelo tuvo que viajar de noche, en un barca pequeña, con otros hombres, con mucho frío y sin apenas sitio. Además el barco debía estar roto porque le entraba mucha agua. Creo que de esta parte de la historia no me he enterado bien, ¿por qué iba a viajar mi abuelo en ese barco, si había ahorrado tanto?
Bueno, llegó a España una noche de tormenta, y estuvo un tiempo durmiendo en la calle. Parece que mi abuelo después de pagar el viaje no tenía dinero, y por eso era pobre. Pasó muchas necesidades. Pero era muy listo, al menos eso creo yo, porque trabajaba de obrero, descargaba camiones, limpiaba naves industriales, debía ser muy fuerte!!. Aunque todo lo que ganaba lo mandaba a África para mi abuela.
Ah! Se me olvidaba, claro, mi abuelo se había venido sólo y dejó a mi abuelita en casa y también a mi padre. Le pregunté a mi papá si es que los abuelos estaban divorciados, pero me dijo que no, que simplemente no tenían dinero para los tres billetes. Bueno, eso tampoco me quedó muy claro. En fin, que unos años después, mi abuela se puso muy mala y se fue al cielo con los angelitos, que la cuidan desde entonces, nunca volvieron a verse desde que mi abuelo se fue de África.
Así que mi padre vino a España, con ayuda del jefe de mi abuelo, tenía mi edad. Y mi abuelito estaba contento porque su hijo estaba con él, pero no podía pagar el colegio, la comida, etc, así que tuvo que hacer más turnos en los trabajos. Mi papá dice que casi no dormía. Siempre estaba cansado, y nunca podían ir a jugar al parque como él hace conmigo los domingos. Cuando mi papá tenía dieciséis años se puso a trabajar, para ayudar en casa. Mi abuelito, un día, se puso muy malo, tenía mucha tos, y no le quedaba fuerza en los brazos y en las piernas, según mi papá sus huesos ya no podían más, creo que murió de agotamiento, mi padre no me lo ha dicho. Se pusó muy triste cuando me lo dijo, sus ojos estaban raros, como rojos.
Hoy estoy contento porque sé que mi abuelito, cuida de mí desde el cielo, y aunque nunca me vió, pues murió antes de que yo naciera, sé que me cuida y que está feliz de que pueda estudiar y ser un niño alegre, con una oportunidad, al menos eso dice mi padre. Además según mi papá mi abuelo era un héroe, porque le salvó la vida, cuando arriesgó la suya en el mar, y también dice que salvó la mia, pero eso tampoco lo entendí muy bien. Lo que sí sé es que hoy he conocido a mi abuelo Alí y que ya no me importa tener que pintar la caras de los dibujos de rojo, porque yo tengo algo que mis compañeros no tienen, "un héroe por abuelo".


Pilar también escribió su redacción pero eso es otra historia que será contada en el momento oportuno.


PD: Este post va dedicado a todos aquellos que no saben que deben estar orgullosos de las raíces que tienen, y a todos aquellos que un día se molestaron en preguntar por su pasado, para poder conocer quienes guiaron su camino, antes siquiera de nacer, sin que ellos mismos lo supieran.


Hasta la próxima desconexión!!

9 comentarios:

El Contrista dijo...

Esto mejora por momentos,muy buena csatigadora,describe perfectmente la situación en la que se en encuetran estas personas.Pero me has dejado con la intriga de saber la historia de Pilar!!!espero que no tardes en completa la historia.

Un beso!!

PD:no parare hasta que pongas una historia con final feliz. ;p

Castigadora dijo...

Contrista: No te preocupes, todas las historias son completas! Con paciencia sabras lo que ocurre con Pilar.

Esta ver no puedo estar de acuerdo contigo (que novedad no?) Es un historia de superación, de trabajo, de recoger los frutos del esfuerzo, no creo que tenga un final triste, al menos no era esa la intención!!

Muchos Besos!

Pasitos de bebe dijo...

Me he quedado pegada a la pantalla. Muy bueno tu relato!! Para mí no es nada triste, al contrario, es una historia alentadora donde cada persona puede encontrar su historia y su futuro. Precioso
Un abrazo!!

El Contrista dijo...

Vale reconozco que me he podido expresamal.Esta vez la PD no iba concretamente por el final,que quizas es lo menos trite de la historia,pero si en cuanto al tema,que para mi es bastante triste,todo lo que tienen que pasar,etc.
Procurare ser más concreto en próximos comentarios ;p.

Castigadora dijo...

Pasitos: Gracias! Yo creo que cada uno puede buscar su futuro y que seguro entiende mejor por donde camina si conoce su pasado.

Besitos Pasitos!

Contrista: Entiendo lo que me dices, y es triste todo lo que deben soportar algunas personas, pero lo que pretendía era dar esperanza a aquellos que lo pasan mal.
No te preocupes por ser preciso! eso es lo bonito de los comentarios no tienen que ser precisos, todos son preciosos, y valiosos.

Muchos besos!!!!

Meri dijo...

Es duro...a mi me duele pensar los abismos que separan a personas que son aparentemente iguales y que se sienten a km por el caprichoso azar y por las diferencias que solo nosotros hemos creado.

Desde luego conocer el pasado nos ayuda a mirar de frente y tratar de ser mejores..

Saludines! Me ha gustado mucho este relato también..jeje! Voy a por el de Pilar..

Castigadora dijo...

Mery: Las diferencias las creamos nosotros por eso estamos en la obligación de hacerlas desaparecer.

Me gusta que te guste

Besos

eSadElBlOg dijo...

Siempre he admirado a las personas de esa generación que defendieron sus ideales y además asumieron riesgos extras por ser solidarios.

Castigadora dijo...

Esadelblog: Es muy cierto que son dignos de admiración, pero para eso primero hay que conocer nuestra historia, verdad?

Como les pareció a sus nietos, cosa que comparto, son los héroes de hoy.

Besos!